PROTOCOLO PARA HIPOTIROIDISMO
Este protocolo busca restablecer el equilibrio tiroideo, estimular la producción natural de hormonas tiroideas, mejorar la conversión de T4 a T3, reducir síntomas asociados (fatiga, aumento de peso, frío constante, lentitud metabólica).
FASE 1: ESTIMULACIÓN TIROIDEA (Semanas 1 a 4)
Objetivos: Mejorar la producción natural de hormonas tiroideas y corregir deficiencias clave.
1. Lugol al 5%
El yodo y el yoduro presentes en el Lugol son indispensables para la síntesis de T4 (tiroxina) y T3 (triyodotironina). La tiroides utiliza yoduro activamente, captado mediante el transportador NIS (sodium-iodide symporter), para incorporar yodo en los residuos de tirosina que forman parte de la tiroglobulina, dando lugar a las hormonas tiroideas. La deficiencia de yodo es una de las causas más comunes de hipotiroidismo a nivel mundial, incluso en formas subclínicas. Además, el aporte de yoduro protege a la glándula de acumulaciones tóxicas de peróxidos generados durante la organificación del yodo.
2. Minerales Esenciales (Zinc, Selenio, Magnesio)
- Zinc: Activa la enzima 5’-desyodinasa que convierte T4 (inactiva) en T3 (activa). Su deficiencia puede llevar a baja conversión y aumento de TSH.
- Selenio: Cofactor esencial de las desyodinasas tipo I y II, responsables de la conversión periférica de T4 a T3. Además, forma parte de enzimas antioxidantes (como la glutatión peroxidasa) que protegen a la tiroides del daño oxidativo durante la síntesis hormonal.
- Magnesio: Fundamental en cientos de reacciones enzimáticas, incluidas las que regulan la producción y transporte de hormonas tiroideas. La deficiencia de magnesio puede agravar la resistencia tiroidea a nivel celular.
3. L-Tirosina
La tirosina es un aminoácido precursor directo de las hormonas tiroideas. En el proceso de síntesis, la enzima tiroperoxidasa (TPO) cataliza la unión del yodo a los residuos de tirosina de la tiroglobulina, lo que forma monoyodotirosina (MIT) y diyodotirosina (DIT), precursores inmediatos de T3 y T4. Su suplementación es especialmente útil en situaciones de agotamiento crónico, estrés prolongado o dietas deficitarias en proteínas.
4. Ashwagandha (Extracto estandarizado al 5% de withanólidos)
Es un adaptógeno capaz de reducir los niveles de cortisol, los cuales, si están elevados crónicamente, pueden inhibir la función del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides (HPT). Estudios clínicos han demostrado que Ashwagandha puede incrementar los niveles de T3 y T4 en personas con hipotiroidismo subclínico. También mejora la sensibilidad de los receptores a las hormonas tiroideas, lo cual potencia su acción fisiológica.
FASE 2: OPTIMIZACIÓN Y ACTIVACIÓN (Semanas 5 a 8)
Objetivos: Favorecer la conversión de T4 a T3 y mejorar la sensibilidad tisular a las hormonas tiroideas.
1. Lugol al 5% (a dosis terapéuticas más altas)
En esta fase se busca saturar adecuadamente la tiroides de yodo/yoduro para mantener una síntesis hormonal sostenida. A dosis terapéuticas, también puede tener efectos antisépticos y quelantes de halógenos tóxicos (como fluoruro y bromuro), los cuales compiten con el yodo en el receptor NIS. Esta desintoxicación mejora la captación y uso del yodo funcional.
2. Selenio adicional (200mcg)
Aunque el selenio ya está presente en los minerales esenciales, su refuerzo puntual potencia aún más la conversión de T4 a T3 a nivel hepático y renal. Es especialmente relevante cuando se incrementa la dosis de yodo, ya que el selenio previene la generación excesiva de radicales libres peroxídicos durante la oxidación del yoduro, protegiendo la tiroides de daño oxidativo inducido por el propio tratamiento.
3. N-Acetilcisteína (NAC)
La NAC es precursora directa del glutatión, el antioxidante maestro intracelular. En el contexto tiroideo, el glutatión es fundamental para prevenir daño autoinmune y neutralizar el estrés oxidativo generado por la actividad peroxidasa de la glándula. Además, apoya la salud hepática, promoviendo la conversión de T4 en T3 en el hígado, el principal sitio de esta transformación.
4. Complejo B (B-Active)
Las vitaminas B2, B6, B9 y B12 son esenciales para el metabolismo energético, producción de neurotransmisores y metilación, procesos que también impactan en la función tiroidea. La vitamina B2 (riboflavina) actúa como cofactor enzimático de la TPO. La B6 mejora la sensibilidad a la T3. La B12 y el folato son fundamentales para prevenir fatiga, depresión y síntomas cognitivos comunes en el hipotiroidismo. Además, optimizan la función mitocondrial y reducen la homocisteína, un marcador inflamatorio frecuente en disfunciones tiroideas.
FASE 3: CONSOLIDACIÓN Y MANTENIMIENTO (Semana 9 en adelante)
Objetivos: Mantener la función tiroidea a largo plazo, prevenir recaídas y fortalecer el sistema inmune.
1. Lugol al 5% (dosis mantenimiento)
Una vez alcanzada la saturación y equilibrio, mantener una dosis constante ayuda a prevenir deficiencias crónicas de yodo a largo plazo, asegurar una producción hormonal estable y sostener la desintoxicación de halógenos tóxicos ambientales. Esta dosis también actúa de forma preventiva frente a enfermedades tiroideas autoinmunes.
2. Minerales Esenciales
Mantener el aporte regular de Zinc, Magnesio y Selenio es clave para conservar el equilibrio hormonal, garantizar una buena conversión de T4 a T3 y evitar recaídas provocadas por nuevas deficiencias. También ayudan a mantener una función mitocondrial y energética óptima, esencial en pacientes que aún sienten fatiga residual.
3. Ashwagandha
Su uso crónico contribuye a la regulación del eje HPT (hipotálamo-hipófisis-tiroides) y del eje HHA (hipotálamo-hipófisis-adrenal), manteniendo bajos los niveles de cortisol, reduciendo el estrés crónico y estabilizando la respuesta inmunológica. Esto es especialmente importante en hipotiroidismo de origen autoinmune como Hashimoto, donde el estrés oxidativo y la inflamación son factores claves.
4. Vitamina D3 con K2
La vitamina D regula más de 200 genes implicados en la respuesta inmune. Niveles bajos se asocian con hipotiroidismo autoinmune, especialmente en la tiroiditis de Hashimoto. Actúa reduciendo la producción de citoquinas proinflamatorias (IL-6, TNF-α) y favoreciendo el equilibrio de linfocitos T reguladores. La adición de vitamina K2 es clave para prevenir calcificaciones vasculares por la suplementación crónica de D3, asegurando que el calcio sea dirigido a huesos y no tejidos blandos.
PROGRAMA COMPLETO
Protocolo completo dividido por fases con horario diario y compatibilidades
🔵 FASE 1 – ESTIMULACIÓN TIROIDEA (Semanas 1 a 4)
Objetivo: Activar la producción natural de T4 y T3, cubrir deficiencias minerales y preparar el eje neuroendocrino.
🕗 MAÑANA (EN AYUNAS)
-
L-Tirosina – 1 cápsula (600mg)
➤ Tomar con agua al despertar. Esperar 30 minutos antes de ingerir alimentos. -
Lugol 5% – 1 gota diluida en agua, junto con el desayuno
➤ Aumentar progresivamente a 4-5 gotas después de la segunda semana si hay buena tolerancia.
🍽️ DESAYUNO
- Minerales Esenciales – 1 cápsula
- Ashwagandha – 1 cápsula (600mg)
🍽️ ALMUERZO
- Minerales Esenciales – 1 cápsula
🌙 CENA
- Ashwagandha – 1 cápsula (600mg)
📆 Semana 2 en adelante:
- L-Tirosina – 2 cápsulas juntas (1200mg), mantener en ayunas.
- Minerales Esenciales – 3 cápsulas juntas con la comida principal.
🔵 FASE 2 – OPTIMIZACIÓN Y ACTIVACIÓN (Semanas 5 a 8)
Objetivo: Aumentar la conversión de T4 a T3, reducir inflamación y activar la sensibilidad celular a las hormonas tiroideas.
🕗 MAÑANA (EN AYUNAS)
- L-Tirosina – 2 cápsulas
- NAC – 1 cápsula (600mg), 30 minutos después de la tirosina
- Lugol 5% – 6 a 8 gotas diluidas en agua, con el desayuno
🍽️ DESAYUNO
- Complejo B-Active – 1 cápsula
- Selenio adicional – 200mcg
- Ashwagandha – 1 cápsula
🍽️ ALMUERZO
- Minerales Esenciales – 3 cápsulas
- Complejo B-Active – 1 cápsula
🌙 NOCHE (ANTES DE CENA O ANTES DE DORMIR)
- NAC – 1 cápsula (600mg), mínimo 2 horas después de cenar
📆 Duración: 4 semanas. Recomendable realizar controles tiroideos al final de esta fase.
🔵 FASE 3 – CONSOLIDACIÓN Y MANTENIMIENTO (Semana 9 en adelante)
Objetivo: Sostener una función tiroidea óptima, prevenir recaídas y mejorar vitalidad general.
🕗 MAÑANA (EN AYUNAS)
- L-Tirosina – 1 o 2 cápsulas según evolución
- Lugol 5% – 6 a 8 gotas diluidas en agua, con el desayuno
🍽️ ALMUERZO
- Minerales Esenciales – 3 cápsulas
- Vitamina D3 + K2 – 1 cápsula (5000 UI + K2), tomar con alimentos grasos
- Ashwagandha – 1 cápsula (600mg)
🌙 CENA
- Ashwagandha – 1 cápsula (600mg)
📆 Duración: Indefinida según análisis clínico. Puede mantenerse como protocolo de soporte tiroideo a largo plazo.
🟢 RECOMENDACIONES GENERALES Y PRECAUCIONES
Monitoreo hormonal: Realizar exámenes cada 8-12 semanas (TSH, T4 libre, T3 libre) para ajustes precisos del protocolo.
Control de síntomas: Ajustar dosis especialmente de Lugol, basándose en tolerancia individual y evolución clínica.
Cofactores nutricionales clave recomendados:
- Vitamina C liposomal: Potencia absorción y aprovechamiento del yodo, protege contra estrés oxidativo.
- Ácido Alfa-Lipoico (ALA): Mejora eficiencia mitocondrial, optimiza energía celular especialmente en casos de hipotiroidismo crónico.
- Ácido Hialurónico: Puede mejorar síntomas asociados (sequedad de piel y cabello) mejorando calidad de vida general.
- C15 (Ácido Pentadecanoico): Potente regulador metabólico, antiinflamatorio natural similar a omega-3, beneficioso en patologías tiroideas.
Alimentación recomendada: Priorizar alimentos ricos en yodo (algas, pescados, mariscos). Evitar soja sin fermentar, gluten (en casos autoinmunes confirmados), azúcares refinados, grasas hidrogenadas y alimentos ultraprocesados.
Consideraciones sobre Lugol: Siempre iniciar lentamente con dosis baja, monitoreando posibles reacciones (dolor de cabeza, irritabilidad, ansiedad, palpitaciones). Se recomienda complementar siempre con Selenio para proteger y optimizar resultados con Lugol.
⚠️ RECOMENDACIONES CLAVE
- Evitar tomar Lugol con lácteos o suplementos ricos en hierro/calcio.
- Separar la NAC de las comidas al menos 1 hora antes o 2 horas después.
- Tirosina debe tomarse siempre con el estómago vacío.
- Revisar función tiroidea (TSH, T4 libre, T3 libre) antes y después del protocolo.
- No interrumpir repentinamente Lugol si ya se alcanzó dosis altas; reducir progresivamente si se desea pausar.
- Aumentar el consumo de agua y sal marina sin refinar para equilibrar el metabolismo del yodo.